Investigadores evaluaron los cambios en las intenciones y comportamientos relacionados con armas de fuego inmediatamente antes y después de las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos, debido a la intensa retórica sobre la violencia armada. El estudio, publicado en Injury Epidemiology, utilizó una muestra representativa encuestada entre octubre de 2024 y enero de 2025 para medir los cambios directos atribuidos a los resultados electorales.
La metodología incluyó una encuesta de referencia previa a la votación (n=1,530) y un seguimiento posterior (n=1,359). Los autores buscaron caracterizar los patrones entre aquellos que reportaron que sus creencias sobre armas fueron impactadas por el resultado, buscando información más allá de las tendencias históricas de compra post-eventos.
Los datos revelaron que la autoidentificación como persona negra estuvo asociada con un incremento en los impulsos de portar armas a raíz de los resultados electorales (β = 0.16). Este hallazgo sugiere que la percepción de amenazas específicas influye en las decisiones de seguridad personal dentro de ciertos grupos demográficos.
Por otro lado, las creencias liberales se correlacionaron con mayores aumentos en el deseo de portar armas (β = 0.11) y una probabilidad significativamente mayor de almacenar armas en lugares de más fácil acceso (OR = 2.11). Esto indica que las poblaciones que se percibieron amenazadas por las políticas de la administración entrante mostraron una mayor propensión a la autodefensa inmediata.
Históricamente, las compras de armas aumentan anticipando posibles restricciones regulatorias, como ocurrió en 2020 con la pandemia y el movimiento por la justicia racial. Sin embargo, este estudio se enfoca en las intenciones de portación y almacenamiento, aspectos poco explorados en investigaciones previas centradas solo en la adquisición.
Los resultados sugieren que el clima político actual podría estar fomentando decisiones comunitarias orientadas a la protección, lo cual, paradójicamente, podría elevar el riesgo de daños no intencionados. Esto subraya la necesidad de intervenciones focalizadas en el almacenamiento seguro y la disuasión del porte de armas.
El análisis proporciona información novedosa sobre la intención de adquisición, portación y hábitos de almacenamiento en respuesta a un evento político polarizante. Este conocimiento es crucial para informar futuros esfuerzos de prevención de lesiones y mortalidad relacionadas con armas de fuego en Estados Unidos.