La Unión Europea inscribió formalmente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán en su lista de organizaciones terroristas, intensificando las tensiones geopolíticas con Teherán. Esta decisión se produce en un contexto de represión de protestas internas y acusaciones occidentales sobre el apoyo de la entidad a grupos armados en la región.
El CGRI, fundado inmediatamente después de la Revolución Islámica de 1979, opera como el brazo armado del régimen y se ha consolidado como una potencia militar y económica paralela dentro de Irán. La organización desempeña un papel crucial en el mantenimiento del orden interno y la proyección de la influencia iraní.
Según reportes que citan a funcionarios europeos, la designación responde a las actividades del CGRI tanto dentro como fuera de Irán, incluyendo su presunta participación en actos de terrorismo internacional y la represión violenta de disidentes. Esta acción va más allá de las sanciones económicas previas impuestas por diversas naciones.
Además de su función militar y de seguridad, el CGRI controla vastos segmentos de la economía iraní a través de holdings empresariales, lo que le otorga una autonomía financiera considerable. Esta dimensión económica facilita su capacidad para financiar operaciones regionales y evadir parcialmente las restricciones internacionales.
La inclusión en la lista comunitaria implica que los activos del CGRI dentro de la UE podrán ser congelados y que se impondrán restricciones severas a cualquier entidad o individuo que mantenga vínculos financieros con la organización. Esta medida busca aislar aún más a la cúpula del poder iraní, según fuentes diplomáticas citadas por France 24.
La respuesta de Teherán es esperada y probablemente implicará represalias recíprocas contra intereses europeos o la escalada de actividades en teatros de operaciones regionales. El gobierno iraní ha calificado previamente cualquier acción de este tipo como una violación de su soberanía.
Las implicaciones económicas se extienden a empresas europeas que, directa o indirectamente, pudieran tener exposiciones comerciales con entidades controladas por el CGRI. Analistas anticipan una revisión exhaustiva de los flujos comerciales sensibles en el Golfo Pérsico.