El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el viernes que Irán está interesado en alcanzar un acuerdo para evitar una acción militar estadounidense, si bien no ofreció detalles específicos sobre la naturaleza de la negociación. Esta afirmación surge tras una escalada de tensión marcada por el despliegue de una importante flota naval cerca de las costas iraníes, según reportaron medios internacionales.
Trump indicó a los reporteros en la Casa Blanca que Irán “quiere hacer un trato”, aunque se abstuvo de establecer un plazo definitivo para que Teherán responda a las demandas de Washington. Previamente, el miércoles, el mandatario había advertido que el tiempo para negociar sobre el programa nuclear iraní se estaba agotando.
Por su parte, Teherán ha mantenido una postura firme, reiterando que sus programas de defensa, incluidos los misiles balísticos, “nunca” serán objeto de discusión. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló que su país está abierto a negociaciones basadas en el respeto mutuo y la confianza, aunque aclaró que no hay conversaciones planificadas con Estados Unidos actualmente.
El Kremlin confirmó el viernes una reunión entre el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, y el presidente ruso, Vladimir Putin, donde discutieron asuntos internacionales y de Oriente Medio. Este encuentro subraya la diplomacia paralela que Irán mantiene con actores clave mientras aumenta la presión occidental.
La administración Trump ha condicionado la evitación de acciones militares a dos puntos clave: el cese de actividades nucleares sensibles y el fin de la represión a las protestas internas. El presidente Trump mencionó que había instruido a Irán detener la ejecución de manifestantes tras el reciente levantamiento social.
Organizaciones de derechos humanos, como Iran Human Rights (IHR), han reportado cifras significativas de víctimas mortales durante los recientes disturbios, elevando la preocupación internacional sobre la situación humanitaria. HRANA confirmó la muerte de más de 6.300 personas desde finales de diciembre, mientras investiga otros 17.000 decesos reportados.
En el plano militar, Trump declinó especificar cuándo retiraría el contingente naval masivo enviado al Golfo, señalando que las fuerzas “tendrán que flotar en algún lugar, así que bien pueden flotar cerca de Irán”. Este despliegue subraya la estrategia de máxima presión económica y militar ejercida por Washington.