El gobierno de Damasco y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) anunciaron el viernes un acuerdo integral destinado a integrar a las fuerzas lideradas por los kurdos en el estado sirio, logrando así evitar una escalada de hostilidades. Este pacto extiende el alto el fuego vigente de manera indefinida y establece un proceso de "integración gradual" para los brazos militares y políticos de las FDS, según reportaron los negociadores.
El elemento central del acuerdo es la estipulación de que las fuerzas de seguridad nacionales no ingresarán a ninguna ciudad o pueblo controlado por los kurdos, sugiriendo además el despliegue futuro de unidades militares kurdas en dichas áreas. Esta concesión marca un cambio significativo, dado que Damasco había rechazado previamente la integración total de unidades completas de las FDS en sus estructuras de defensa.
Fuentes cercanas a las negociaciones indicaron a *foreignexchanges.news* que el objetivo inmediato es estabilizar las líneas de contacto y formalizar la presencia de las FDS bajo una estructura nacional. La integración militar busca consolidar el control territorial sin recurrir a una ofensiva a gran escala que podría desestabilizar aún más el noreste del país.
No obstante, persisten importantes vacíos en la letra fina del acuerdo, particularmente en lo referente al estatus político futuro de las regiones controladas por las FDS. La cuestión clave sigue siendo el grado de autonomía que estas regiones mantendrán respecto al gobierno central en Damasco.
Analistas geopolíticos señalan que este acuerdo podría ser una maniobra táctica de ambas partes para ganar tiempo y reevaluar sus posiciones estratégicas frente a actores externos en Siria. La dependencia de las FDS del apoyo occidental contrasta con la necesidad del régimen de Assad de reafirmar la soberanía nacional.
La extensión del cese al fuego ofrece un respiro a las poblaciones civiles afectadas por años de conflicto, aunque la incertidumbre sobre la gobernanza a largo plazo podría mantener la tensión latente. La implementación de la integración gradual será el verdadero termómetro de la viabilidad del pacto.
Este desarrollo se produce en un contexto de reajustes en las alianzas regionales, donde la capacidad de Damasco para absorber fuerzas no estatales es crucial para su legitimidad interna y externa. El éxito o fracaso de esta integración tendrá repercusiones directas en el equilibrio de poder en el Levante.