Samsung mantiene su consistencia anual lanzando una nueva generación de teléfonos Galaxy S. La compañía presenta tres versiones del dispositivo este año, aunque el modelo Ultra domina las ventas. Este teléfono de gama alta tiene un precio de 1,300 dólares. Según Ars Technica, el dispositivo ofrece soporte prolongado y características completas para el mercado de 2026.
El diseño físico del Galaxy S26 Ultra es robusto y se siente como una estructura monolítica en mano. El marco metálico proporciona una solidez que respalda el vidrio resistente en la parte frontal. El cristal frontal utiliza Gorilla Armor 2, que incorpora cerámica para reducir los reflejos incidentes.
La parte posterior del teléfono utiliza Gorilla Glass Victus 2, el nivel más alto de resistencia de Corning. Los expertos evalúan que esta capa ofrece la mayor protección contra impactos y arañazos hasta la fecha. No obstante, el módulo de la cámara sobresale 0.5 centímetros del panel trasero de vidrio.
La configuración de cámaras es la más capaz que Samsung ha implementado en un teléfono móvil. Esta protrusión hace que el teléfono quede inestable cuando se coloca sobre una mesa plana. Muchos usuarios colocan estuches para evitar el movimiento, lo que mitiga el problema de estabilidad.
Algunos usuarios pueden considerar que la capacidad de inteligencia artificial móvil es excesiva para sus necesidades. Otros fabricantes están reduciendo la producción debido al aumento de costos de componentes tecnológicos. En este contexto, el S26 Ultra podría verse como una opción de valor razonable en el futuro cercano.
El mercado de teléfonos inteligentes enfrenta cambios significativos en 2026 con la escalada de precios. El análisis sugiere que el valor del dispositivo depende de la utilidad que el usuario extraiga de sus funciones. El futuro del mercado dependerá de cómo los fabricantes equilibren precio y funcionalidad en los próximos años.