El expresidente estadounidense Donald Trump y sus dos hijos iniciaron una demanda multimillonaria contra el gobierno federal en un tribunal de Miami, alegando fallas en la protección de sus declaraciones de impuestos personales y comerciales. La demanda civil reclama diez mil millones de dólares en concepto de indemnización por daños y perjuicios, según documentos judiciales presentados esta semana.
La familia Trump sostiene que el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y el Departamento del Tesoro incumplieron su deber de salvaguardar información financiera confidencial. El incumplimiento permitió la divulgación masiva de los datos por parte de un excontratista del IRS, Charles Littlejohn, quien ya cumple una condena por el delito.
Littlejohn se declaró culpable en 2023 de sustraer datos fiscales no solo de Trump sino también de miles de contribuyentes adinerados mientras trabajaba como contratista para la agencia tributaria. En 2024, Littlejohn fue sentenciado a cinco años de prisión por haber utilizado su acceso para promover una agenda política personal, según alega la demanda.
El litigio argumenta que tanto el IRS como el Tesoro no implementaron las precauciones obligatorias necesarias para evitar que los documentos fueran compartidos públicamente. La familia Trump afirma haber sufrido graves daños reputacionales y financieros, incluyendo un menoscabo en sus negocios debido a las publicaciones de The New York Times y ProPublica.
Las filtraciones, que se produjeron antes de las elecciones de 2020, revelaron que Trump pagó solo setecientos cincuenta dólares en impuestos federales el año de su victoria presidencial. Trump había justificado previamente su negativa a publicar sus declaraciones, alegando estar bajo auditoría, rompiendo una tradición de casi medio siglo.
La demanda acusa al contratista Littlejohn de haber actuado motivado por consideraciones políticas, citando declaraciones donde calificó al expresidente como una amenaza para la democracia. Littlejohn indicó en una deposición que buscaba hacer una declaración más que causar un daño tangible al expresidente, dada su percibida resiliencia pública.
Este caso subraya tensiones persistentes sobre la seguridad de los datos gubernamentales sensibles y las implicaciones legales cuando fallan los mecanismos de protección interna. La acción legal de la familia Trump buscará establecer una responsabilidad directa de las agencias federales en la filtración de información privada de alto perfil.