Un tribunal federal en Minnesota ha dictaminado la liberación inmediata de un ciudadano mexicano bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), luego de que sufriera lesiones consideradas de riesgo vital mientras se encontraba bajo custodia federal. El fallo judicial arroja luz sobre la intensificación de las operaciones de control migratorio en el Medio Oeste estadounidense y las controversias en torno al uso de la fuerza.
El individuo, identificado en documentos judiciales como Alberto C.M., se encontraba legalmente en Estados Unidos con una visa de trabajador temporal desde 2022. Fue hospitalizado con fracturas de cráneo y hemorragias cerebrales poco después de su detención en St. Paul, en el marco de un aumento de operativos de inmigración ordenados por la administración Trump en el estado. La causa precisa de las lesiones sigue siendo objeto de disputa.
Según la demanda, agentes federales informaron al personal del hospital que el detenido se encontraba “tendido y esposado cuando intentó huir, y luego, por razones desconocidas, corrió deliberadamente con la cabeza contra una pared de ladrillos”. Sin embargo, el juez Donovan Frank señaló que ICE se ha negado en gran medida a proporcionar detalles, limitándose a comentarios internos como que el detenido había sufrido un golpe significativo. Los registros del Centro Médico del Condado de Hennepin indican que Alberto C.M. declaró al personal que fue “arrastrado y maltratado por agentes federales”.
Desde su detención, el hombre permaneció bajo custodia de ICE, esposado a su cama de hospital. La orden de liberación del Juez Frank se produce en un contexto de protestas crecientes contra las campañas de deportación masiva en el área de Minneapolis, consideradas la operación de control migratorio más grande del Departamento de Seguridad Nacional hasta la fecha. Organizaciones de derechos civiles han acusado a los agentes de utilizar fuerza excesiva contra inmigrantes y manifestantes.
El fallo judicial también destaca la preocupación sobre la completitud del proceso administrativo. Un oficial de ICE testificó que el proceso de iniciación de procedimientos de expulsión se detuvo al determinarse la necesidad hospitalaria. El juez constató que, quince días después del arresto inicial, el proceso administrativo seguía inconcluso, lo que cuestiona la justificación de la detención continua dada la gravedad de su estado médico.
Este incidente se enmarca en un periodo de alta mortalidad en custodia de ICE. El año 2025 registró 32 muertes bajo custodia de la agencia, marcando el año más letal en más de dos décadas. En las primeras semanas de 2026, al menos seis detenciones han culminado en fallecimiento, según datos oficiales.
Además, el personal sanitario en Minnesota ha expresado preocupación por el impacto de la presencia de agentes federales en los hospitales, temiendo que disuada a las personas de buscar atención médica por temor a ser detenidas. Profesionales de la salud han reportado inconsistencias entre las lesiones de los pacientes y las narrativas proporcionadas por los agentes, dificultando la atención integral y la confianza en el sistema sanitario. Este caso subraya la intersección crítica entre la política migratoria, la aplicación de la ley y los derechos humanos en el sistema de salud pública.
Fuente: Adaptado de reportes de The Independent.